¿Qué le debemos a los que vienen?
La obligación intergeneracional no se sostiene en un contrato, porque no hay con quién firmarlo. Se sostiene en algo más frágil y más exigente: la decisión de considerarnos parte de una institución que nos excede.
Editor de Ideas
Filósofo político. Edita la sección Ideas y escribe sobre legitimidad democrática, pluralismo y las condiciones epistémicas de la deliberación pública.
La obligación intergeneracional no se sostiene en un contrato, porque no hay con quién firmarlo. Se sostiene en algo más frágil y más exigente: la decisión de considerarnos parte de una institución que nos excede.